Historia del teatro

Como casi todos los teatros que no fueron proyectados y realizados “ex novo”, el Coliseo tiene una larga historia de transformaciones y de adaptaciones sucesivas.

El edificio tiene su más lejano antecedente – en la que en entonces era la Calle Charcas – a final del S. XIX, en el Columbia Skating Ring, una de las pistas de skating de la capital argentina de aquella época. La estructura se mantuvo hasta principio del siglo veinte, cuando se decidió construir un teatro para espectáculos circenses. Hacia 1905, cuando el payaso inglés Frank Brown, admirado por Domingo Faustino Sarmiento y Rubén Darío, logró que el banquero franco-argentino Charles Seguin encargase al arquitecto de origines alemanes Carlos Nordmann, que edificara en el solar de la entonces calle Charcas 1125, un circo estable. El Teatro Circo Coliseo Argentino, fue apreciado por su original y extraordinaria estructura en las mayores publicaciones de arquitectura de la época. Tenía una pista móvil para ejercicios acrobáticos que podía generar una pileta de 400 metros cúbicos , un subsuelo para el traslado de los animales del escenario a la Calle Santa Fe, un restaurante, y localidades para 2000 personas sentadas en los palcos y 500 paradas. Su acústica no sería la mejor para un teatro de ópera, pero las circunstancias y el auge del género lo derivaron pronto a esa actividad, transformándolo, a partir del año 1907 en el Teatro Coliseo, uno de los teatros líricos más importantes de la ciudad, en donde se alternaban opera y opereta, decretándolo uno de los rivales del Teatro Colón.

En 1907 se presentó la primera ópera: Tosca con Emma Carelli y Giovanni Zenatello. Luego siguieron Aída con Crestani, Cucini, Zenatello, Amato; Boheme con Carelli y Dani y también Condenación de Fausto y Ballo in Maschera.

El 27 de agosto de 1920 desde la terraza del Teatro Coliseo, el Dr. Telémaco Susini realizó la primera transmisión radiofónica de la historia musical argentina: la Opera “Parsifal”de R.Wagner, interpretada por la soprano argentina Sara César, en la ciudad de Buenos Aires. Este hito, fue considerado “el día mundial de la radio” por el Primer Congreso Mundial de Radio que se llevó a cabo en Buenos Aires en 1934.

En el año 1937, el Gobierno Italiano adquirió el edificio con el propósito de ubicar allí el Consulado General de Italia y  la Casa de Italia, concretando así las voluntades que dejaba a su muerte el Conde Felice Lora. Este insigne ciudadano italiano, llegado a la Argentina como humilde inmigrante a final del siglo XIX, que había construido su fortuna en el nuevo mundo y durante toda su vida se ocupó de obras filantrópicas . En su testamento el Conde dejó una importante suma de dinero al Estado Italiano para que compre un terreno y edifique la Casa de Italia, ‘ un gran palacio que alberge el consulado de Italia, algunas asociaciones de fomentos y espacios para manifestaciones para la colectividad italiana’.

La obra para la construcción de la Casa de Italia y auditórium fue comisionada al arquitecto José Molinari y comenzó en el año 1942. Se estableció la demolición completa del anterior edificio, del cual solamente se conservaron los cimientos y la construcción de un nuevo edificio de 9 pisos. El Consulado General de Italia se instaló en el año 1944.

A causa del las dificultades económicas producto de la posguerra, la obra llegó, con muchas interrupciones, hasta al quinto piso. Fue recién en el año 1959 que gracias a nuevos aportes económicos del estado italiano y de algunas empresas italianas presentes en la Argentina, se pudo finalizar la construcción del teatro.

En el año 1961 se inauguró el Teatro Coliseo con su estructura actual, obra del arquitecto Mario Bigongiari, en colaboración con los arquitectos e ingenieros Mauricio Mazzocchi, Luis Morea , Alberto Morea, y Federico Malvarez.

Entre el 1960 y el 1971 la gestión del teatro fue entregada por el Presidente de Italia a la Fundación Casa Italia, y en el 1971 a la Fundación Cultural Coliseum, quien todavía lo administra.

Desde su nueva apertura el Teatro Coliseo se ha establecido y consolidado como uno de los más importantes teatros de Buenos Aires, destinado a la realización de diversas actividades públicas, desde espectáculos dramáticos, musicales y humorísticos, hasta actos políticos. Sin embargo, su actividad central ha sido la música clásica y la ópera.

El ciclo Harmonia -creado por la Fundación Cultural Coliseum en 1987-, la Asociación Wagneriana, la Asociación Mozarteum Argentino, Festivales Musicales y hasta el mismo Teatro Colón, han recurrido habitualmente al Teatro Coliseo para desarrollar sus actividades musicales. En ese marco se han presentado músicos de fama mundial.

A fines de la década del 60′ la empresa discográfica independiente Mandioca organizó allí los primeros recitales bajo el nombre de “Beat Baires”, que se realizaban los domingos a la mañana, con la presentación de los grupos fundacionales del “rock nacional” como Almendra, Manal y Vox Dei. Allí el grupo Almendra estrenó el 22 de junio de 1969, el tema Muchacha ojos de papel, una de las canciones más destacadas de la historia de la música argentina.

Hasta 2004, y por más de 30 años, el Teatro Coliseo fue también la sala elegida para sus representaciones en Buenos Aires por el grupo musical humorístico Les Luthiers.